Descubre el secreto para planear juegos con niños de 11 meses

Paternidad, Bebé, Cuidado De Niños

Prepara alimentos divertidos

Es una forma excelente según Ginefiv de mejorar las habilidades motoras finas necesarias para comer. Como ya se puede sentar, funciona mejor si está en una silla alta, en tu regazo o en un asiento especial para bebé que le permita estar a la altura de cualquier mesa.

Necesitas todo tipo de vegetales cocidos y en pedazos pequeños que puedan manipularse fácilmente como chícharos, cubitos de zanahorias, granos de maíz tierno, tomates miniatura cortados a la mitad, queso rallado grueso, carne cortada en pedacitos, tallarines o espagueti.

Pon los alimentos en pequeños recipientes irrompibles, junto con un plato plano o un mantelito individual de plástico bien limpio en la mesa frente a tu peque y ve ayudándole a hacer figuras con los cuadritos. Estimúlalo a ir probando cada uno de ellos conforme los usan; tú tendrás que ir dirigiéndolo un poco, pero tu bebé ira tomar puños llenos de comida y colocándola más o menos donde tú le digas; cada vez que termines una pequeña figura viene lo más divertido que será comérsela.

Así harás de la hora de comer un momento agradable para el que tu peque siempre estará bien dispuesto.

Importante: Pon cuidado en que los vegetales más grandes estén cortados en pedazos pequeños, especialmente los redondos como uvas y tomates para evitar que los trague enteros. También revisa que todos lo demás estén bien cocidos y que su consistencia sea blanda.

El gran salto, pero controlado

A los bebés de esta edad les encanta saltar. Es una forma perfecta para fortalecer la parte inferior de su cuerpo y aprender a controlar sus piernas.

Pon a tu bebé de pie en el centro de tu cama, sosteniéndolo firmemente con tus manos por los costados. Ayúdale a saltar, levantándolo de la cama y poniéndolo de nuevo en ella, siempre de pie.

Si tu bebé ya camina, podrás simplemente tomarlo de las manos y él saltará solo.

También puedes sentar lo en la cama con las piernas extendidas frente a él y hacerlo rebotar suavemente empujando varias veces el colchón hacia abajo y soltándolo.

Importante: No lo dejes en la cama sin vigilarlo y conforme vaya creciendo deberás suspender el juego, para evitar que se aficione a saltar en la cama de mayor.